La importancia de los cuidados durante la infancia
Salud bucodental en la primera edad

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Según informes del Departamento de Estadísticas e Información del Ministerio de Salud, el porcentaje entre los años 1996 y 1999 de niños(as) en edad escolar con algún problema en su salud bucodental ascendió al 85%, presentando a los 12 años un promedio de cuatro piezas dentales afectadas. Y al 2007 este porcentaje no ha variado considerablemente.
El especialista odontólogo que trata a los niños(as) en este tema se denomina odontopediatra. |
Una visita regular a el resulta clave para tratar el desarrollo de la enfermedad.
Recordemos que la caries dental es una enfermedad infecciosa y transmisible producida por el contagio de la boca por bacterias, siendo la principal el Streptococcus Mutans, que se adhiere a la superficie de los dientes gracias a la placa bacteriana y destruye progresivamente el material mineralizado y proteico del diente hasta formar una cavidad.
Lo normal es que el Streptococcus Mutans no exista en la boca del recién nacido. Sólo tras la erupción de los dientes temporales hay evidencia de su aparición asociada a la formación sobre los dientes de la placa bacteriana, definida en el libro “Prevención en Odontología Pediátrica” como “un ecosistema compuesto de estructuras microbianas agrupadas densamente, glucoproteínas salivales insolubles, productos microbianos extracelulares y en menor proporción detritus alimentarios y epiteliales, firmemente adheridos a la superficie dentaria”. Esta bacteria es uno de los primero microorganismos en adherirse a esta capa, lo hace a través de la producción de polisacáridos en base al consumo del individuo de carbohidratos (azúcares y almidones), paralelamente también produce ácido que es el causante de los daños a los dientes: la desmineralización de la capa de esmalte de la pieza dentaria por el ácido es el inicio de esta enfermedad.
Condiciones que facilitan el contagio
Para poder combatir una enfermedad transmisible resulta básico conocer cuáles son los mecanismos de transmisión, en este caso, las formas en que la boca de los niños(as) es colonizada por la bacteria.
Desde la década de los 70 del siglo pasado los investigadores se han interesado por este tema y han enfocado su atención en aclararlo. |
Y justamente en estos años se descubrió que el rol de los padres o cuidadores (sobre todo la madre) en el contagio era vital: un alto porcentaje de los niños analizados infectados habían sido contagiados por la saliva de su madre, su padre o su cuidador(a), según el caso.
Los primeros en proponer esta relación fueron dos investigadores, Berkowitz y Jordan, que en 1975 publicaron un estudio donde evidenciaban esta relación. Según este, los microorganismos de las muestras tomadas a los niños(as) eran idénticos a los encontrados en la boca de sus madres. El mecanismo de contagio se produce cuando la madre, el padre o cuidadores comparte los cubiertos con los hijos, usa el mismo cepillo dental, lo besa en la boca, prueba la temperatura de la mamadera o “lava” el chupete con su boca, transmitiendo los agentes cariogénicos que posee.
| Este tipo de contagio se produce principalmente al momento de erupción de las piezas dentarias. Existirían, dentro de este riesgo, períodos críticos que van desde los 6 a los 24 meses y desde los 6 a los 11 años de edad. También se ha comprobado que mientras más precoz es la colonización en la boca, más riesgo hay de presentar caries a corto plazo. Además hay evidencia que cuando las bacterias causantes de las |
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enfermedades Periodontales son contagiadas tempranamente, después es más probable que el sujeto padezca estas enfermedades.
La prevención es clave
Por lo expuesto anteriormente resulta de suma importancia que la madre, padre o cuidadores del menor eviten exponer a la bacteria al niño(a), evitando realizar las acciones riesgosas de contagios expuestas. Además, existen una serie de lineamientos básicos para prevenir la caries dental en niños(as).
- Se deben limpiar las superficies de los dientes desde que aparecen en la boca. Se limpian con una gasa y luego con un cepillo suave y adecuado al tamaño de la boca. El cepillado debe realizarlo el menor sólo cuando tenga la capacidad motriz para realizarlo. El uso de pasta dental está indicado solo cuando el menor no lo ingiera y en cantidades pequeñas.
- La embarazada debe controlar la cantidad de placa bacteriana en su boca durante su embarazo. Debe tratar las caries que tenga y mejorar sus hábitos de limpieza. También debe mantener el cuidado durante el crecimiento de los niños.
- Aplicación de flúor. Este mejora la resistencia del huésped a la acción de los ácidos. La aplicación es por vía sistémica o local, dependiendo de las condiciones del hábitat del menor. Si reside en una zona donde el agua es fluorada, debe realizar uso tópico de barnices de flúor aplicado por el odontólogo en niños desde los tres años. En las zonas donde no existe fluoración del agua, además de la acción anterior es recomendable administrar el flúor en forma de gotas y comprimidos.
- Aplicación de sellantes en las fisuras de las superficies oclusales de molares y premolares jóvenes para proteger las piezas, pues actúan como barrera para el paso de la bacteria. Se sugiere aplicar sobre dentadura definitiva.
- Adecuación de la dieta: disminución del consumo de hidratos de carbono (azúcares y almidones).
- Realizar controles odontológicos periódicos tanto de los padres e hijos.
- Visitar al odontopediatra desde el primer año de vida del infante para realizar medidas preventivas y educativas.
Según la Organización Mundial de la Salud, “la caries dental es un proceso localizado de origen multifactorial que se inicia después de la erupción dentaria”, es decir, está asociada a los procesos de erupción de los dientes, tanto de los de leche como de los definitivos, eventos que ocurren entre los 6 y 24 meses y los 6 y 11 años de edad, respectivamente. |